Secretario de la comunidad: funciones y obligaciones

Guía práctica para comunidades de propietarios

Qué hace el secretario y por qué su trabajo protege a toda la comunidad

El secretario es la persona encargada de dejar constancia documental de los acuerdos, custodiar los libros de actas, tramitar determinadas comunicaciones y expedir certificados. Su labor aporta continuidad, seguridad jurídica y trazabilidad a las decisiones adoptadas por los propietarios.

10 días para cerrar el acta junto con el presidente
5 años de conservación de documentos relevantes
7 días para ciertos certificados de deuda en compraventas
Consultar la gestión documental de mi comunidad
Propietarios revisando documentación y acuerdos de una comunidad de vecinos
Una documentación ordenada permite comprobar qué se decidió, quién votó y cómo debe ejecutarse cada acuerdo.

Funciones del secretario de una comunidad de vecinos: respuesta directa

Las principales funciones del secretario son redactar y cerrar las actas con el presidente, custodiar los libros de actas, conservar las convocatorias, comunicaciones, representaciones y documentos relevantes, expedir certificados, dejar constancia de determinadas notificaciones y registrar las comunicaciones de los propietarios. No sustituye a la junta en la toma de decisiones ni al presidente en la representación legal de la comunidad.

En la práctica, es la figura que convierte lo debatido y aprobado por los vecinos en una documentación verificable, ordenada y utilizable ante propietarios, notarios, proveedores o tribunales.

Qué es el secretario de una comunidad de propietarios

El secretario forma parte de los órganos de gobierno de la comunidad. Su cometido se concentra en la documentación, las actas, las comunicaciones y las certificaciones, mientras que las decisiones corresponden a la junta y la representación legal recae en el presidente.

Aunque a veces se perciba como un cargo meramente formal, su trabajo puede resultar decisivo cuando existe una discrepancia sobre un acuerdo, una reclamación de cuotas, una compraventa o la necesidad de acreditar quién ocupa un cargo. Una comunidad con actas incompletas, archivos desordenados o certificados imprecisos queda más expuesta a conflictos y retrasos.

Para evitar estas situaciones, muchas fincas integran la secretaría dentro de un servicio de administración y seguimiento profesional de comunidades. Esta coordinación permite que la información económica, las votaciones, las notificaciones y el archivo documental sigan un mismo procedimiento.

  1. Quién puede ser secretario y cómo se nombra.
  2. Funciones antes, durante y después de una junta.
  3. Contenido, firma y conservación de las actas.
  4. Certificados de deuda y otras acreditaciones.
  5. Diferencias frente al presidente y al administrador.
  6. Responsabilidad, protección de datos y buenas prácticas.

Ámbito normativo: esta guía desarrolla principalmente el régimen común establecido por la Ley de Propiedad Horizontal. Las comunidades situadas en territorios con normativa civil propia, como Cataluña, deben revisar también sus reglas específicas.

Quién puede ejercer de secretario de la comunidad

Como regla general, las funciones de secretario y administrador son asumidas por el presidente cuando los estatutos o la junta de propietarios no han acordado separar los cargos. La comunidad puede, por tanto, mantener las funciones reunidas en la presidencia o designar personas distintas.

También es posible acumular secretaría y administración en una misma persona. Esta opción es habitual porque permite que quien prepara la información económica y administrativa sea también quien redacta las actas, custodia los documentos y expide las certificaciones. Cuando la finca requiere una atención continuada, una gestión integral de la comunidad reduce duplicidades y facilita que cada documento pueda localizarse y verificarse.

01

Presidente como secretario

Es la situación aplicable cuando no existe una designación separada. El presidente asume entonces las funciones documentales de la secretaría además de sus funciones representativas.

02

Secretario independiente

Los estatutos o un acuerdo mayoritario de la junta pueden separar la secretaría de la presidencia y designar a otra persona para desempeñarla.

03

Secretario-administrador

Una misma persona puede ejercer ambas funciones. Cuando se trata de un profesional externo deben observarse las condiciones de cualificación legal aplicables a la administración de fincas.

04

Duración del nombramiento

Salvo que los estatutos indiquen otra cosa, los órganos de gobierno se nombran por un año. La junta puede removerlos antes mediante el acuerdo correspondiente.

La designación debe constar claramente en el acta: nombre de la persona o entidad, cargo concreto, fecha de efectos y, cuando proceda, aceptación. También conviene documentar quién representará a una sociedad nombrada secretaria-administradora y qué facultades tiene esa persona.

Cuando el cargo incluye administración, contar con un administrador de fincas colegiado ofrece a la comunidad una estructura profesional para coordinar contabilidad, archivo, juntas, proveedores y cumplimiento normativo.

Relación entre secretario, presidente y administrador

Los tres cargos deben colaborar, pero no son intercambiables. El presidente representa legalmente a la comunidad y convoca las juntas; el administrador gestiona los asuntos ordinarios, las cuentas y la ejecución material de numerosos acuerdos; el secretario documenta, certifica y conserva la memoria formal de la comunidad.

Administradora de fincas asesorando al presidente sobre documentos de la comunidad
La coordinación evita discrepancias entre las cuentas, los acuerdos adoptados y el contenido final de las actas.

En comunidades con propietarios que residen fuera, varios portales o un volumen elevado de comunicaciones, una administración de fincas online puede facilitar el acceso controlado a convocatorias, actas, recibos y documentación, siempre que se mantengan medidas adecuadas de privacidad y seguridad.

Cargo Función central Lo que no debe confundirse
Presidente Representa legalmente a la comunidad y convoca la junta. Puede asumir la secretaría, pero su función principal no es la custodia documental.
Secretario Redacta actas, custodia libros, tramita documentación y expide certificados. No puede sustituir por sí solo la voluntad de la junta ni alterar sus acuerdos.
Administrador Gestiona presupuestos, cobros, pagos, mantenimiento y ejecución de acuerdos. No representa legalmente a la comunidad por el mero hecho de administrar.

Funciones del secretario antes, durante y después de la junta

Las obligaciones del secretario no se limitan a tomar notas. Su intervención comienza con la preparación documental de la reunión y continúa hasta que el acta queda cerrada, comunicada y correctamente archivada.

01

Preparar la documentación

Reúne antecedentes, propuestas, presupuestos, delegaciones de voto, relación de propietarios y demás documentos necesarios para reflejar correctamente lo que se someterá a la junta.

02

Comprobar asistentes y representaciones

Debe identificar a los presentes, a los propietarios representados, sus cuotas de participación y las posibles privaciones del derecho de voto por deudas vencidas.

03

Documentar las deliberaciones

Recoge los acuerdos realmente adoptados, el resultado de las votaciones y los datos que resulten relevantes para comprobar la mayoría alcanzada.

04

Redactar el acta

Debe convertir lo ocurrido en un documento claro, fiel y estructurado, sin añadir decisiones que no fueron aprobadas ni suprimir condiciones esenciales.

05

Cerrar y comunicar el acta

El acta se cierra con las firmas del presidente y del secretario al terminar la reunión o dentro de los diez días naturales siguientes.

06

Archivar los antecedentes

La convocatoria, las comunicaciones, las delegaciones, los justificantes y el resto de documentación relevante deben incorporarse a un archivo organizado.

Una precisión importante: la facultad de convocar la junta corresponde al presidente o, en los supuestos legales, a los propietarios promotores. El secretario puede preparar y cursar materialmente las citaciones por indicación o delegación, pero no debe atribuirse por sí solo una competencia de convocatoria que no le corresponde.

Cómo debe redactarse el acta de la comunidad

El acta es la prueba documental de la reunión. No tiene que reproducir palabra por palabra todas las intervenciones, pero sí debe permitir saber con precisión qué junta se celebró, quién participó, qué asuntos se sometieron a decisión y cuáles fueron los acuerdos.

Secretaria administradora dirigiendo y documentando una reunión de propietarios
Tomar notas estructuradas durante la reunión ayuda a reflejar con fidelidad acuerdos, votos y condiciones.

Contenido mínimo que debe comprobar el secretario

  • Fecha y lugar de celebración de la reunión.
  • Persona que efectuó la convocatoria.
  • Carácter ordinario o extraordinario de la junta.
  • Primera o segunda convocatoria.
  • Relación de asistentes y cargos.
  • Propietarios representados y cuotas.
  • Orden del día completo.
  • Acuerdos adoptados.
  • Votos favorables y contrarios cuando sean relevantes.
  • Cuotas representadas por cada sentido del voto.
  • Propietarios sin derecho de voto.
  • Firmas del presidente y del secretario.

El secretario debe procurar que el texto sea comprensible incluso meses o años después. Expresiones imprecisas como “se aprueba la obra comentada” deberían sustituirse por una descripción identificable: proveedor, presupuesto, importe, alcance, forma de pago, derrama aprobada y facultades otorgadas para ejecutar el acuerdo.

¿Se puede corregir un acta?

Los errores o defectos pueden subsanarse cuando el acta permita identificar de forma inequívoca la reunión, asistentes, acuerdos, votos y cuotas, y esté firmada por el presidente y el secretario. La subsanación debe realizarse antes de la siguiente reunión, que tendrá que ratificarla.

Corregir una errata no equivale a cambiar un acuerdo. Si la modificación altera el sentido de lo decidido, la mayoría alcanzada, el importe aprobado o una condición esencial, la vía prudente es someter la cuestión de nuevo a la junta en lugar de reescribir unilateralmente el acta.

Custodia de libros, convocatorias y documentos

El secretario custodia los libros de actas de la junta. Además, debe conservar durante cinco años las convocatorias, comunicaciones, apoderamientos y demás documentos relevantes de las reuniones. Este periodo es un mínimo legal para esa documentación, pero no significa que todos los archivos deban destruirse automáticamente al cumplir cinco años.

Documentación, llaves y herramientas para el control de una comunidad de propietarios
Un archivo organizado debe relacionar cada acuerdo con su convocatoria, acta, presupuesto y justificantes.

Las actas y los documentos vinculados a obras, contratos, garantías, litigios, seguros, subvenciones o relaciones laborales pueden necesitar periodos de conservación superiores. El plazo debe analizarse según la finalidad del documento, las obligaciones fiscales, los periodos de garantía y las posibles responsabilidades pendientes.

Un archivo comunitario útil debería distinguir

  • Libro de actas y diligencias registrales.
  • Convocatorias ordinarias y extraordinarias.
  • Justificantes de entrega de comunicaciones.
  • Delegaciones y representaciones de voto.
  • Presupuestos asociados a cada acuerdo.
  • Certificados emitidos y solicitudes recibidas.
  • Cambios de titularidad y domicilios de notificación.
  • Contratos, garantías y documentación técnica.

Cuando cambia la persona que ejerce la secretaría, debe realizarse una entrega documentada. Es aconsejable preparar un inventario que identifique libros, carpetas, contratos, certificados digitales, accesos a plataformas y cualquier soporte que pertenezca a la comunidad. La información no debe quedar retenida en cuentas personales o dispositivos privados de quien cesa en el cargo.

Certificados que puede expedir el secretario

La certificación es una de las funciones con mayor trascendencia práctica. El secretario acredita documentalmente datos que constan en los archivos o acuerdos de la comunidad, pero no puede certificar hechos que desconoce ni presentar como aprobado aquello que la junta no decidió.

Certificado de deuda para vender una vivienda o local

En una transmisión, el vendedor debe aportar normalmente una certificación sobre su estado de deudas con la comunidad, salvo que el adquirente le exonere expresamente. El certificado debe ser emitido por quien ejerza la secretaría, con el visto bueno del presidente, dentro de los siete días naturales siguientes a su solicitud.

La información debe coincidir con la contabilidad y reflejar de forma clara si el propietario está al corriente o qué cantidades adeuda. Tanto el retraso injustificado como los datos inexactos pueden ocasionar perjuicios y responsabilidades cuando exista culpa o negligencia.

Certificado para reclamar cuotas por procedimiento monitorio

Para iniciar la reclamación monitoria se necesita un certificado del acuerdo de liquidación de la deuda, emitido por quien ejerza la secretaría. Debe incluir el importe reclamado y su desglose, y acompañarse de la acreditación de que la deuda se notificó al propietario.

Con carácter general, este certificado lleva el visto bueno del presidente. La normativa contempla una excepción para determinados secretarios-administradores profesionales con la cualificación legal exigible que no vayan a intervenir profesionalmente en la reclamación judicial. En un expediente de morosidad conviene revisar cuidadosamente si concurren todos los requisitos antes de prescindir de la firma presidencial.

El certificado no crea la deuda: debe apoyarse en cuotas exigibles, acuerdos válidos, una liquidación aprobada y datos contables comprobables. El secretario documenta la situación; no puede fijar unilateralmente una deuda distinta de la resultante de los acuerdos y cuentas de la comunidad.

Otros certificados habituales

También puede ser necesario certificar la vigencia de los cargos, la adopción de un acuerdo, el resultado de una votación, una autorización comunitaria o la aprobación de una obra. La redacción debe identificar la junta, la fecha, el punto del orden del día y el contenido exacto del acuerdo, evitando interpretaciones más amplias de lo aprobado.

Comunicaciones y notificaciones que recibe o firma

Los propietarios deben comunicar a quien ejerce la secretaría un domicilio en España para recibir citaciones y notificaciones, así como los cambios de titularidad de viviendas o locales. Por esta razón, el secretario suele mantener actualizado el registro de propietarios y sus datos de contacto.

Cuando una notificación no puede practicarse en el domicilio indicado ni en el piso o local, la ley permite acudir subsidiariamente al tablón de anuncios o a un lugar visible de uso general. La diligencia debe expresar la fecha y las razones por las que se utiliza esta vía, estar firmada por el secretario y contar con el visto bueno del presidente.

El tablón no debe utilizarse como un medio ordinario para exponer de forma indiscriminada datos personales o listados de deudores. Antes hay que poder acreditar los intentos de notificación previos y limitar la información a la estrictamente necesaria.

El secretario también recibe las comunicaciones de los propietarios ausentes cuando la ley les permite manifestar su discrepancia respecto de determinados acuerdos. Conservar la fecha, el contenido y el justificante de recepción es esencial para calcular correctamente las mayorías definitivas.

Responsabilidad del secretario de la comunidad

El cargo exige diligencia porque una certificación errónea, la pérdida de un libro de actas o una notificación defectuosa pueden producir consecuencias económicas y procesales. La existencia de responsabilidad dependerá de la conducta concreta, el daño causado y la relación entre ambos.

01

Errores en certificados

Puede existir responsabilidad cuando se certifican datos inexactos por falta de comprobación o se retrasa injustificadamente un documento sujeto a plazo.

02

Pérdida de documentación

La custodia negligente de actas, delegaciones, contratos o comunicaciones puede dificultar la defensa de la comunidad y generar perjuicios.

03

Alteración de acuerdos

El secretario debe reflejar la voluntad de la junta. No puede modificar el contenido de un acuerdo ni presentar como aprobado algo que no fue votado.

04

Tratamiento de datos

Debe evitar accesos indiscriminados, envíos a destinatarios incorrectos y publicaciones innecesarias de datos personales o económicos.

La responsabilidad del secretario no se extiende automáticamente a cualquier decisión de la comunidad. Si el documento refleja fielmente un acuerdo válido y el secretario actuó con la diligencia exigible, la responsabilidad por la conveniencia de la decisión corresponde al órgano que la adoptó.

Una falsificación deliberada, una manipulación consciente de las votaciones o la emisión intencionada de un certificado falso podría superar el ámbito civil y tener consecuencias más graves. Estos supuestos requieren siempre un análisis jurídico individualizado.

Protección de datos y acceso a la documentación

Los archivos de una comunidad pueden contener nombres, teléfonos, cuentas bancarias, coeficientes, deudas, consumos, firmas, votos, información laboral y otros datos personales. El hecho de que un propietario tenga derecho a controlar la gestión no implica un acceso ilimitado a cualquier documento ni la entrega de copias sin filtrar.

Antes de facilitar información, la secretaría debe comprobar la finalidad de la solicitud y limitar los datos a lo pertinente. Por ejemplo, puede informarse del coste de un servicio sin entregar datos bancarios, domicilios particulares o documentos personales que no sean necesarios para verificar el gasto.

En plataformas digitales deben utilizarse usuarios individualizados, permisos adecuados, copias de seguridad y procedimientos para retirar el acceso cuando cambia el propietario o cesa una persona encargada de la gestión. Compartir actas mediante enlaces públicos o carpetas abiertas puede exponer información de toda la comunidad.

Protocolo práctico para una secretaría bien organizada

La forma más eficaz de reducir errores es utilizar el mismo procedimiento en todas las reuniones y certificados. Este esquema puede adaptarse al tamaño y necesidades de cada comunidad.

  1. Actualizar el censo de propietarios y registrar domicilios, correos autorizados y cambios de titularidad.
  2. Abrir un expediente para cada junta con convocatoria, orden del día, presupuestos, delegaciones y justificantes de entrega.
  3. Preparar la relación de asistentes, cuotas, representaciones y propietarios que no pueden votar.
  4. Registrar cada votación con el número de propietarios y las cuotas representadas por cada sentido del voto.
  5. Redactar acuerdos ejecutables, identificando importes, proveedores, condiciones y personas autorizadas.
  6. Revisar el borrador con el presidente y cerrar el acta dentro del plazo legal.
  7. Comunicar el acta por un medio que permita acreditar el procedimiento seguido.
  8. Incorporar las discrepancias de ausentes y comprobar la mayoría definitiva cuando resulte necesario.
  9. Archivar el expediente completo relacionándolo con facturas, contratos y actuaciones posteriores.
  10. Registrar los certificados emitidos, su solicitante, fecha, contenido y documentación utilizada para elaborarlos.

Errores frecuentes que conviene evitar

  • Cerrar actas sin detallar cuotas ni resultado de las votaciones.
  • Confundir una propuesta debatida con un acuerdo aprobado.
  • Emitir certificados sin comprobar la contabilidad actualizada.
  • Utilizar el tablón antes de intentar una notificación individual.
  • Guardar documentos comunitarios en una cuenta personal.
  • Entregar toda la documentación sin filtrar datos innecesarios.
  • No documentar el traspaso cuando cambia el secretario.
  • Permitir que una corrección cambie el sentido de un acuerdo.

Una buena secretaría no depende únicamente de redactar bien. También exige que las cuentas, los acuerdos, los justificantes y las comunicaciones coincidan entre sí. La trazabilidad permite responder rápidamente ante una compraventa, un impago, una impugnación o una solicitud de información.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre el secretario de una comunidad de propietarios

Respuestas a las cuestiones más habituales sobre su nombramiento, funciones, actas, certificados y custodia documental.

¿Es obligatorio que una comunidad tenga secretario?

La secretaría es uno de los órganos de gobierno previstos por la Ley de Propiedad Horizontal. No obstante, no siempre tiene que existir una persona distinta: sus funciones las ejerce el presidente cuando los estatutos o la junta no han acordado separar el cargo.

¿Puede ser secretario un vecino que no sea presidente?

Sí. Los estatutos o la junta de propietarios pueden acordar que la secretaría se desempeñe separadamente de la presidencia y nombrar a otra persona. El acuerdo debe quedar reflejado en el acta.

¿Pueden ser la misma persona presidente, secretario y administrador?

Sí. Si no se dispone otra cosa, el presidente asume las funciones de secretario y administrador. También pueden separarse los tres cargos o acumular únicamente secretaría y administración en una misma persona.

¿Cuánto dura el cargo de secretario?

Salvo que los estatutos establezcan un periodo distinto, el nombramiento de los órganos de gobierno se realiza por un año. La junta puede remover al secretario antes de que finalice el mandato mediante el acuerdo correspondiente.

¿Quién firma el acta y cuál es el plazo para cerrarla?

El acta debe cerrarse con las firmas del presidente y del secretario al terminar la reunión o dentro de los diez días naturales siguientes. Desde su cierre, los acuerdos son ejecutivos salvo que la ley disponga otra cosa.

¿Cuánto tiempo debe conservar el secretario los documentos?

La Ley de Propiedad Horizontal exige conservar durante cinco años las convocatorias, comunicaciones, apoderamientos y demás documentos relevantes de las reuniones. Los libros de actas quedan bajo la custodia del secretario y otros documentos pueden necesitar plazos superiores según su naturaleza.

¿Puede el secretario emitir certificados de deuda?

Sí. Puede emitir el certificado sobre el estado de deudas necesario para una transmisión y el certificado del acuerdo de liquidación utilizado en una reclamación monitoria. Debe comprobar los datos y cumplir los requisitos de firma, desglose y notificación aplicables.

¿Puede el secretario convocar una junta de propietarios?

La convocatoria corresponde al presidente o, en los casos previstos legalmente, a los propietarios promotores. El secretario puede preparar y cursar materialmente las citaciones siguiendo sus instrucciones, pero no debe arrogarse por sí solo la facultad de convocar.

¿Qué ocurre si el secretario cesa y no entrega la documentación?

La documentación pertenece a la comunidad y debe entregarse a quien asuma la gestión. La junta debería requerir formalmente su devolución y documentar el inventario. Si la retención causa perjuicios o persiste injustificadamente, conviene valorar las acciones legales adecuadas al caso.

Una secretaría ordenada aporta seguridad a cada acuerdo

Si vuestra comunidad necesita revisar actas, certificados, notificaciones o el traspaso de documentación, podéis explicar el caso para valorar la forma más segura de organizarlo.

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