Guía práctica sobre propiedad horizontal
La persona que convierte los acuerdos de la comunidad en una gestión ordenada
Un administrador de fincas se ocupa de la gestión económica, documental y operativa de una comunidad de propietarios. Prepara previsiones de gastos, coordina el mantenimiento, ejecuta acuerdos, gestiona cobros y pagos y, cuando también ejerce como secretario, custodia la documentación comunitaria.
Su trabajo no consiste en decidir por los vecinos, sino en aportar método, seguimiento y conocimiento profesional para que las decisiones de la junta se apliquen correctamente.
Qué hace un administrador de fincas, en pocas palabras
El administrador vela por el buen funcionamiento del inmueble, prepara el plan de gastos, atiende la conservación, organiza las actuaciones urgentes, ejecuta los acuerdos sobre obras, efectúa los cobros y pagos procedentes y custodia la documentación cuando ejerce como secretario.
La junta conserva la capacidad de decidir y aprobar presupuestos, cuentas y obras. El presidente mantiene la representación legal de la comunidad. El administrador prepara, coordina, informa y ejecuta dentro de las facultades que la ley, la junta y el contrato le hayan atribuido.
Qué es un administrador de fincas y para qué sirve
Es la persona física o jurídica que asume la administración ordinaria de uno o varios inmuebles. En una comunidad de propietarios actúa como órgano de gobierno y desarrolla sus tareas bajo la dirección de la junta.
En la práctica, una buena gestión integral de fincas conecta cuatro áreas que no deberían funcionar por separado: las cuentas, la conservación del edificio, la documentación y la comunicación con propietarios y proveedores.
Un administrador de comunidades convierte los acuerdos adoptados por los propietarios en tareas concretas: solicitar presupuestos, controlar vencimientos, comunicar incidencias, comprobar facturas, coordinar reparaciones y mantener una trazabilidad suficiente de cada decisión.
La profesionalización resulta especialmente valiosa cuando existen varios proveedores, instalaciones complejas, morosidad, obras, subvenciones, empleados, seguros o un volumen elevado de consultas. Contar con un administrador de fincas colegiado añade, además, respaldo profesional, formación continua y sujeción a las normas deontológicas de su colegio.
Una distinción importante
Administrar no significa gobernar unilateralmente. El administrador aporta criterio técnico y ejecuta la gestión, pero los propietarios reunidos en junta aprueban las cuentas, los presupuestos, las obras y los principales acuerdos de interés comunitario.
Funciones del administrador de fincas según la Ley de Propiedad Horizontal
El artículo 20 de la Ley de Propiedad Horizontal enumera las funciones esenciales del administrador. Estas obligaciones constituyen el punto de partida, aunque la junta puede encomendarle otras atribuciones adicionales.
Función 1
Velar por el buen régimen del inmueble
Debe supervisar el funcionamiento ordinario de la casa, sus instalaciones y sus servicios. Cuando detecta incumplimientos o conductas que afectan al régimen comunitario, puede realizar las advertencias y apercibimientos oportunos a los titulares.
Función 2
Preparar el plan de gastos previsibles
Tiene que anticipar los gastos ordinarios y previsibles, preparar una propuesta y someterla a la junta, indicando los medios económicos necesarios para atender las obligaciones de la comunidad.
Función 3
Atender la conservación y las urgencias
Debe ocuparse de la conservación y el mantenimiento del inmueble. También puede disponer reparaciones y medidas urgentes, informando inmediatamente al presidente o, cuando corresponda, a los propietarios.
Función 4
Ejecutar acuerdos sobre obras
Una vez aprobadas las actuaciones por el órgano competente, corresponde al administrador coordinar su ejecución, realizar los pagos y efectuar los cobros que procedan.
Función 5
Ejercer como secretario, cuando proceda
Los cargos de secretario y administrador pueden recaer en la misma persona. En ese caso, asume las funciones documentales vinculadas a juntas, actas, certificados y comunicaciones.
Función 6
Custodiar la documentación y asumir otros encargos
Debe mantener la documentación comunitaria a disposición de los titulares y cumplir las demás atribuciones que la junta le haya conferido válidamente.
La ley define el mínimo, no todo el trabajo cotidiano
La actividad real suele incluir contabilidad, proveedores, seguros, certificados, reclamaciones de cuotas, seguimiento de inspecciones, presupuestos, comunicaciones y control de contratos. El alcance concreto debe revisarse también en la propuesta de servicios, el contrato y los acuerdos de la junta.
Funciones económicas, contables y presupuestarias
La gestión económica es una de las responsabilidades más visibles del administrador. No se limita a registrar ingresos y facturas: debe ofrecer una imagen comprensible de la situación financiera para que los propietarios puedan decidir con información suficiente.
- Preparar el presupuesto ordinario anual y las previsiones de tesorería.
- Calcular o aplicar las cuotas aprobadas según el sistema de reparto correspondiente.
- Emitir recibos y controlar su cobro.
- Registrar facturas, ingresos, pagos, devoluciones y saldos.
- Comprobar que cada gasto está autorizado y correctamente documentado.
- Informar sobre desviaciones respecto del presupuesto.
- Preparar la rendición de cuentas para su examen y aprobación por la junta.
- Controlar vencimientos de contratos, pólizas, impuestos y suministros.
Qué debería contener una rendición de cuentas clara
Una comunidad no debería recibir únicamente una cifra final. El informe económico debe permitir comparar el presupuesto con el gasto real, identificar las partidas principales, conocer el saldo de bancos y caja, detectar recibos pendientes y comprobar la evolución del fondo de reserva.
| Información | Para qué sirve | Señal de buena gestión |
|---|---|---|
| Presupuesto y gasto real | Detectar desviaciones y explicar sus causas. | Comparativa por partidas y periodos. |
| Relación de ingresos | Comprobar cuotas, derramas y otros cobros. | Identificación de cada concepto y fecha. |
| Relación de gastos | Verificar facturas y pagos realizados. | Proveedor, concepto, importe y justificante. |
| Saldos bancarios | Conocer la liquidez disponible. | Conciliación con los movimientos contables. |
| Deudas pendientes | Valorar el impacto de la morosidad. | Información actualizada y actuaciones realizadas. |
| Fondo de reserva | Comprobar su dotación y utilización. | Saldo separado e identificación de movimientos. |
La junta es quien aprueba el plan de gastos e ingresos y las cuentas correspondientes. El administrador las prepara, explica y ejecuta, pero no sustituye el acuerdo de los propietarios.
Gestión de cuotas, impagos y certificados de deuda
Cuando existen propietarios morosos, el administrador debe mantener un control actualizado de los recibos vencidos, informar al presidente y preparar la documentación necesaria para que la junta adopte las decisiones oportunas.
Entre las tareas habituales se encuentran el envío de recordatorios, la conciliación de pagos, la preparación de la relación de deudores para la convocatoria, la liquidación de la deuda y la coordinación con los profesionales que intervengan en una reclamación.
Certificado de deuda para vender una vivienda o local
En una transmisión, la certificación sobre el estado de deudas debe ser emitida por quien ejerza las funciones de secretario, con el visto bueno del presidente. La LPH establece un plazo máximo de siete días naturales desde su solicitud y prevé responsabilidad por culpa o negligencia cuando los datos sean inexactos o exista un retraso perjudicial.
Certificado para reclamar judicialmente cuotas
Para iniciar el procedimiento monitorio se utiliza un certificado del acuerdo de liquidación de deuda. Como regla general, lo emite quien ejerce como secretario con el visto bueno del presidente. La legislación contempla una excepción para determinados secretarios-administradores con cualificación profesional legalmente reconocida que no intervengan profesionalmente en la reclamación judicial.
El administrador no decide por sí solo demandar a un vecino. La reclamación debe apoyarse en los acuerdos, liquidaciones y autorizaciones que correspondan, con una documentación correcta y una notificación acreditable.
Mantenimiento, averías, obras y proveedores
El administrador debe atender la conservación del inmueble y coordinar las reparaciones necesarias. Su función no suele consistir en ejecutar personalmente los trabajos técnicos, sino en activar a los proveedores adecuados y comprobar que las actuaciones autorizadas avanzan.
- Recibir y clasificar avisos sobre averías o deficiencias comunes.
- Distinguir una incidencia ordinaria de una medida realmente urgente.
- Solicitar presupuestos comparables cuando resulte razonable.
- Comprobar coberturas de seguros y comunicar siniestros.
- Coordinar accesos al edificio y visitas técnicas.
- Controlar hitos, facturación y cierre de los trabajos.
- Informar al presidente y a la junta de las incidencias relevantes.
- Conservar presupuestos, contratos, partes e informes técnicos.
Qué puede hacer ante una reparación urgente
La LPH permite al administrador disponer las reparaciones y medidas que resulten urgentes para la conservación del inmueble, con la obligación de informar inmediatamente al presidente o, en su caso, a los propietarios.
Esta facultad no equivale a aprobar unilateralmente cualquier obra. Debe existir una urgencia real y una actuación proporcionada al riesgo que se trata de evitar. Las actuaciones no urgentes, las mejoras y los proyectos relevantes deben someterse al órgano competente.
Buena práctica
Cada incidencia debería dejar un rastro verificable: fecha del aviso, fotografías o informes, persona que autoriza, presupuestos recibidos, proveedor seleccionado, coste, factura y comprobación final.
Funciones en las juntas de propietarios
El administrador suele asumir una parte importante de la preparación y seguimiento de las reuniones. Sin embargo, conviene diferenciar el trabajo material de preparación de la competencia formal para convocar.
Quién convoca la junta
La convocatoria corresponde al presidente. En su defecto, puede ser realizada por los promotores de la reunión en los supuestos previstos legalmente. El administrador puede preparar el orden del día, la documentación y el envío por encargo, pero no debe confundirse esta colaboración con la titularidad general de la facultad de convocatoria.
Qué hace normalmente el administrador
- Preparar borradores de convocatoria y recopilar solicitudes de propietarios.
- Ordenar presupuestos, informes y documentos que se debatirán.
- Elaborar la relación de propietarios con deudas vencidas.
- Explicar cuentas, contratos, incidencias y alternativas.
- Asesorar sobre la forma de ejecutar los acuerdos.
- Redactar el acta si también ejerce como secretario.
- Remitir el acta y realizar el seguimiento de las decisiones adoptadas.
El cierre y envío del acta
El acta debe recoger los datos mínimos exigidos legalmente, como la fecha, el lugar, los asistentes, el orden del día, los acuerdos y, cuando resulte relevante, los votos y las cuotas de participación.
Debe cerrarse con las firmas del presidente y del secretario al terminar la reunión o dentro de los diez días naturales siguientes. Tras el cierre, los acuerdos son ejecutivos salvo que la ley establezca otra cosa.
Custodia y entrega de la documentación de la comunidad
Cuando ejerce como secretario, el administrador debe custodiar la documentación comunitaria y mantenerla a disposición de los propietarios. Esto incluye tanto la documentación histórica como los expedientes en curso.
Una gestión documental completa puede incluir:
- Libro de actas, convocatorias, comunicaciones y representaciones.
- Contratos con proveedores y empleados.
- Pólizas, siniestros y comunicaciones con aseguradoras.
- Facturas, extractos, conciliaciones y justificantes.
- Presupuestos, informes técnicos, inspecciones y licencias.
- Certificados, notificaciones y expedientes de reclamación.
- Inventario de llaves, mandos, accesos y credenciales digitales.
- Información necesaria para la continuidad de los servicios.
Cuánto tiempo se conservan los documentos de las juntas
La LPH establece que el secretario custodie el libro de actas. También exige conservar durante cinco años las convocatorias, comunicaciones, apoderamientos y demás documentos relevantes de las reuniones.
Otros documentos pueden estar sujetos a plazos distintos por razones fiscales, laborales, contractuales, probatorias o de protección de datos. Por ello, una política documental responsable debe clasificar cada expediente y evitar tanto la destrucción prematura como la conservación indiscriminada.
Qué puede hacer un administrador y qué decisiones no le corresponden
Buena parte de los conflictos nace de atribuir al administrador competencias que pertenecen a la junta o al presidente. Esta tabla resume las diferencias más frecuentes.
| Situación | Qué puede hacer | Límite principal |
|---|---|---|
| Presupuesto anual | Prepararlo, explicarlo y proponer medios de financiación. | La junta debe aprobarlo. |
| Obras no urgentes | Solicitar ofertas, informar y ejecutar el acuerdo. | No debe aprobarlas por sí solo. |
| Reparación urgente | Adoptar medidas proporcionadas para evitar daños. | Debe informar inmediatamente. |
| Contratos | Gestionarlos o formalizarlos dentro de las facultades recibidas. | No puede comprometer a la comunidad fuera de su mandato. |
| Representación legal | Realizar gestiones concretas si está autorizado. | La representación legal general corresponde al presidente. |
| Voto en junta | Puede asistir como representante voluntario si recibe autorización escrita. | La delegación no le otorga representación general de la comunidad. |
| Reclamación de deudas | Preparar cuentas, certificados y actuaciones de cobro. | Debe respetar los acuerdos y requisitos aplicables. |
| Conflictos vecinales | Advertir incumplimientos y facilitar una gestión ordenada. | No puede resolver por sí solo controversias jurídicas privadas. |
¿Puede firmar contratos en nombre de la comunidad?
Puede intervenir en la contratación cuando la junta, el presidente o el marco de atribuciones vigente le hayan facultado para ello. La ejecución de acuerdos sobre obras y la realización de pagos y cobros forman parte de sus funciones legales.
No obstante, la representación legal de la comunidad corresponde al presidente. Por eso, antes de formalizar un contrato relevante conviene dejar claramente documentados el acuerdo, el presupuesto aprobado, la persona facultada para firmar y los límites económicos o temporales de la autorización.
¿Puede representar a un propietario en una junta?
La asistencia puede realizarse mediante representación legal o voluntaria, y para acreditar esta última basta un escrito firmado por el propietario. Por tanto, el administrador podría recibir una delegación concreta, siempre que quede documentada y se valoren posibles conflictos de interés.
Diferencias entre presidente, secretario y administrador
| Cargo | Función principal | Dato clave |
|---|---|---|
| Junta de propietarios | Aprueba cuentas, presupuestos, obras y acuerdos de interés general. | Es el órgano colectivo de decisión. |
| Presidente | Representa legalmente a la comunidad en juicio y fuera de él. | Debe ser propietario. |
| Secretario | Gestiona actas, certificados y custodia documental. | Puede ser también administrador. |
| Administrador | Gestiona el funcionamiento económico, documental y operativo. | Ejecuta acuerdos y atiende conservación y urgencias. |
La LPH permite acumular los cargos de secretario y administrador en una misma persona. También establece que, salvo previsión estatutaria o acuerdo mayoritario para separarlos, sus funciones sean ejercidas por el presidente.
Esto explica que pueda existir una comunidad de vecinos sin administrador profesional. Sin embargo, que la ley lo permita no significa que sea la solución más eficiente en todos los edificios.
¿Es obligatorio contratar a un administrador de fincas?
No todas las comunidades están obligadas a contratar a un profesional externo. El presidente puede asumir las funciones de secretario y administrador, salvo que los estatutos o un acuerdo mayoritario de la junta dispongan la provisión separada de esos cargos.
Cuando el cargo se atribuye a una persona externa, la LPH exige que sea una persona física con cualificación profesional suficiente y legalmente reconocida, o una corporación u otra persona jurídica que pueda ejercer conforme al ordenamiento.
Cuándo suele resultar recomendable profesionalizar la gestión
- Existen numerosas viviendas, locales, garajes o zonas comunes.
- Hay ascensores, piscinas, calefacción central u otras instalaciones complejas.
- La comunidad tiene personal contratado.
- Se acumulan impagos o desacuerdos sobre las cuentas.
- Hay obras, rehabilitaciones, ayudas o inspecciones en curso.
- El presidente no dispone de tiempo o conocimientos suficientes.
- Falta continuidad cuando cambia la junta de gobierno.
- Los documentos y contratos no están correctamente organizados.
Obligaciones del administrador de fincas cuando es cesado
Salvo que los estatutos establezcan otra duración, los órganos de gobierno se nombran por un año. La junta también puede removerlos antes de que termine el mandato mediante un acuerdo adoptado en una sesión extraordinaria.
Tras el cese, la prioridad es garantizar que la comunidad mantenga el control de su dinero, sus documentos, sus contratos y sus servicios. El administrador saliente debe rendir cuentas de su gestión y facilitar un traspaso ordenado.
Documentación que conviene incluir en el traspaso
- Libro de actas y expedientes de juntas.
- Contabilidad actualizada y cierre a la fecha acordada.
- Extractos bancarios, conciliaciones y relación de recibos pendientes.
- Facturas, contratos y datos de proveedores.
- Presupuestos y obras en curso.
- Expedientes de morosidad y reclamaciones abiertas.
- Pólizas, partes de siniestro e inspecciones.
- Llaves, mandos, certificados y soportes físicos.
- Credenciales, copias de seguridad y accesos digitales de titularidad comunitaria.
- Relación de asuntos pendientes, plazos y próximas actuaciones.
La LPH no fija un único plazo general para todo el traspaso
La entrega debe organizarse sin demoras que perjudiquen a la comunidad. El acuerdo de cese, el contrato y las circunstancias del caso pueden concretar fechas, formato e inventario. Para evitar discusiones, resulta aconsejable documentar cada entrega mediante un acta o recibí firmado.
Cuando la relación de confianza se ha deteriorado, conviene preparar el cambio de administrador de fincas antes de la junta: revisar el contrato, incluir el asunto en el orden del día, aprobar el cese y nombramiento y definir formalmente el procedimiento de entrega.
Qué hacer si el administrador no cumple sus funciones
Un retraso puntual no demuestra por sí solo una actuación negligente. Antes de tomar una decisión conviene identificar qué obligación se ha incumplido, qué documentación existe y qué perjuicio concreto ha sufrido la comunidad.
Solicitar información concreta por escrito
La petición debe indicar el documento, expediente, factura, contrato o actuación sobre la que se solicita respuesta, evitando reclamaciones genéricas difíciles de acreditar.
Revisar el contrato y los acuerdos
Es necesario comprobar si la tarea estaba incluida en sus servicios, si existía autorización y si dependía de una decisión previa del presidente o de la junta.
Documentar fechas y consecuencias
Deben conservarse correos, requerimientos, actas, presupuestos, facturas y cualquier prueba del retraso o perjuicio alegado.
Solicitar su inclusión en el orden del día
Los propietarios pueden dirigirse al presidente para pedir que un asunto de interés comunitario sea tratado en la siguiente junta.
Adoptar un acuerdo proporcional
La junta puede requerir explicaciones, fijar medidas correctoras, revisar el servicio o acordar el cese y sustitución del administrador.
Valorar una reclamación profesional o jurídica
Si existen daños acreditables, apropiación de fondos, negativa a entregar documentación u otras conductas graves, debe buscarse asesoramiento adaptado al caso.
Cuándo puede existir responsabilidad
La responsabilidad no surge simplemente porque una decisión resulte cara o porque un proveedor falle. Debe analizarse si el administrador actuó fuera de sus facultades, incumplió una obligación, omitió una diligencia exigible o causó un daño que pueda demostrarse.
En función del caso podrían existir consecuencias contractuales, civiles, profesionales, disciplinarias o incluso de otra naturaleza. La valoración debe realizarse con los documentos y hechos concretos.
Cómo saber si un administrador está haciendo bien su trabajo
La calidad de una administración no se mide por el número de correos enviados, sino por su capacidad para mantener la comunidad informada, ordenada y operativa.
Cuentas comprensibles
Los propietarios pueden identificar ingresos, gastos, saldos, deudas y desviaciones sin tener que reconstruir la contabilidad.
Documentación localizable
Contratos, facturas, actas, pólizas e informes están clasificados y disponibles cuando resultan necesarios.
Incidencias con seguimiento
Cada avería tiene responsable, estado, próximas acciones y fecha de actualización.
Presupuestos comparables
Las propuestas muestran alcance, precio, impuestos, plazos, garantías y posibles exclusiones.
Acuerdos ejecutados
Tras cada junta existe una relación clara de decisiones, responsables y plazos.
Comunicación proporcionada
La información importante llega a tiempo y se diferencia de las consultas que pueden resolverse por los canales ordinarios.
Señal de alerta
Una comunidad debería revisar la gestión cuando no recibe cuentas periódicas, desconoce sus saldos, carece de contratos localizables, acumula acuerdos sin ejecutar o depende de una sola persona para acceder a su información y a sus cuentas.
Modelo de carta al administrador de la comunidad
Para solicitar información o documentación, conviene utilizar un mensaje breve, identificable y con un plazo razonable. Este modelo puede adaptarse a cada situación.
Asunto: solicitud de información y documentación de la comunidad
Estimado/a administrador/a:
En relación con la comunidad de propietarios de [dirección], solicito información actualizada sobre [describir el asunto concreto].
En particular, agradecería recibir:
1. [Documento o dato solicitado].
2. [Documento o dato solicitado].
3. [Explicación o estado de la gestión].
Esta información se solicita para poder conocer el estado del asunto y, en su caso, trasladarlo al presidente o a la próxima junta de propietarios.
Agradecería confirmación de recepción y respuesta antes del [fecha razonable].
Atentamente,
[Nombre, vivienda o local y datos de contacto]
Cuando la petición se formule en nombre de la comunidad, debe enviarla la persona legitimada para ello. Si procede de un propietario individual, debe limitarse a información a la que pueda acceder y respetar los datos personales de terceros.
Resumen imprimible de las obligaciones del administrador
Puedes guardar esta guía como PDF desde la opción de impresión del navegador. Este resumen recoge las funciones básicas que una comunidad debería comprobar.
Buen régimen
Supervisa instalaciones, servicios y cumplimiento de las normas comunitarias.
Presupuesto
Prepara el plan de gastos previsibles y propone los medios necesarios.
Conservación
Atiende el mantenimiento y adopta medidas urgentes cuando resultan necesarias.
Acuerdos
Ejecuta los acuerdos sobre obras y gestiona los cobros y pagos procedentes.
Secretaría
Puede redactar actas, emitir certificados y gestionar comunicaciones.
Documentación
Custodia los documentos y los mantiene a disposición de los titulares.
Preguntas frecuentes sobre las funciones de un administrador de fincas
Respuestas directas a las dudas más habituales de propietarios, presidentes y comunidades.
¿Qué hace exactamente un administrador de fincas?
Gestiona el funcionamiento económico, documental y operativo del inmueble. Prepara presupuestos, controla ingresos y gastos, coordina el mantenimiento, ejecuta acuerdos, gestiona cobros y pagos y, cuando es secretario, custodia la documentación y participa en la preparación de actas y certificados.
¿Cuáles son las funciones del artículo 20 de la LPH?
Velar por el buen régimen del inmueble; preparar el plan de gastos previsibles; atender la conservación y las reparaciones urgentes; ejecutar acuerdos sobre obras y efectuar cobros y pagos; actuar, cuando proceda, como secretario y custodiar la documentación; y cumplir las demás atribuciones conferidas por la junta.
¿Es obligatorio tener un administrador de fincas profesional?
No en todas las comunidades. El presidente puede asumir las funciones de secretario y administrador, salvo que los estatutos o un acuerdo mayoritario dispongan que los cargos se cubran separadamente. La complejidad del edificio puede hacer muy recomendable la gestión profesional.
¿Puede el presidente ejercer también como administrador?
Sí. La LPH establece que las funciones del secretario y del administrador sean ejercidas por el presidente, salvo que los estatutos o la junta acuerden separarlas de la presidencia.
¿Puede un administrador de fincas firmar contratos?
Puede realizar gestiones o formalizar contratos dentro de las facultades que haya recibido y en ejecución de acuerdos válidos. No debe comprometer unilateralmente a la comunidad fuera de su mandato. La representación legal general corresponde al presidente.
¿Puede representar a un propietario o recibir una delegación de voto?
Un propietario puede asistir mediante representación voluntaria acreditada con un escrito firmado. El administrador podría recibir esa representación concreta, aunque deben valorarse posibles conflictos de interés y dejar claramente documentado el alcance de la delegación.
¿Quién debe convocar las juntas de propietarios?
La convocatoria corresponde al presidente. En su defecto, pueden convocar los promotores de la reunión en los supuestos previstos legalmente. El administrador suele preparar y enviar la documentación por encargo, pero esa tarea material no sustituye la competencia formal del convocante.
¿Está obligado a entregar la documentación cuando es cesado?
Debe rendir cuentas y facilitar a la comunidad la documentación, llaves, accesos, saldos y expedientes necesarios para continuar la gestión. Es recomendable realizar la entrega mediante inventario y recibí. La LPH no establece un único plazo general para todos los elementos del traspaso.
¿Puede emitir un certificado de deuda?
Sí, cuando ejerce las funciones de secretario. En las transmisiones, el certificado se emite con el visto bueno del presidente. Para el procedimiento monitorio existe una excepción específica para determinados secretarios-administradores profesionalmente cualificados.
¿Qué puede hacer la comunidad si el administrador no cumple?
Puede solicitar información por escrito, revisar el contrato, documentar los incumplimientos, incluir el asunto en el orden del día y adoptar acuerdos para corregir la situación o cesar al administrador. Cuando existen daños o conductas graves, conviene obtener asesoramiento profesional específico.
Una administración eficaz debe ofrecer control, continuidad y transparencia
Conocer las funciones del administrador permite exigir una gestión profesional sin atribuirle decisiones que corresponden al presidente o a la junta. Las cuentas claras, la documentación organizada y el seguimiento de los acuerdos son la base de una comunidad bien administrada.
Para revisar una situación concreta, solicitar orientación o valorar la gestión de tu comunidad, escribe a info@entrepasillos.com.
