Calefacción central en comunidades de propietarios

Normativa y gestión de comunidades

Qué debe saber una comunidad con calefacción central

La calefacción central es un servicio común, pero una parte relevante de su coste debe repartirse según el consumo individual cuando la instalación puede adaptarse. La comunidad también debe regular las lecturas, los gastos fijos, las averías, los horarios y cualquier solicitud de desconexión.

Última revisión: 20 de julio de 2026 Lectura aproximada: 14 minutos

Gestión del mantenimiento y de la calefacción central de una comunidad de propietarios
La calefacción central requiere coordinación técnica, contable y jurídica.
Individualización

Se exige cuando resulte técnicamente viable y económicamente rentable.

Reparto de costes

Combina una parte fija comunitaria y otra variable vinculada al consumo.

Desconexión

Un propietario no debe alterar unilateralmente una instalación común.

Telelectura

Los equipos antiguos deben permitir lectura remota antes del 1 de enero de 2027.

¿Qué dice la Ley de Propiedad Horizontal sobre la calefacción central?

Respuesta directa: la calefacción central forma parte normalmente de las instalaciones y servicios comunes del edificio. Cada propietario debe respetarla, contribuir a los gastos que no puedan individualizarse y someter a la comunidad cualquier actuación que afecte a elementos comunes. La medición del consumo se regula específicamente por el Real Decreto 736/2020.

La expresión “Ley de Propiedad Horizontal y calefacción central” engloba en realidad dos grupos de normas. Por una parte, la Ley 49/1960 regula las obligaciones de los propietarios, las competencias de la junta, las mayorías y la contribución a los gastos comunes. Por otra, el Real Decreto 736/2020 establece cuándo deben instalarse contadores individuales o repartidores de costes y cómo debe informarse a cada usuario.

La Ley de Propiedad Horizontal obliga a respetar las instalaciones generales de la comunidad, aunque atraviesen una vivienda, y prohíbe modificar elementos comunes de forma unilateral. También establece que la falta de utilización de un servicio no libera por sí sola del pago de los gastos generales asociados a ese servicio.

Esto significa que cerrar los radiadores, mantener una vivienda vacía o instalar otro sistema de calefacción no elimina automáticamente todos los recibos de la calefacción central. El consumo variable puede disminuir o llegar a ser muy bajo, pero seguirán existiendo costes comunes de mantenimiento, bombeo, pérdidas de la red y conservación de la sala de calderas.

Importante: la comunidad puede decidir horarios, temperaturas de consigna, reglas de uso y criterios de gestión, pero no puede aprobar acuerdos contrarios a una obligación legal de individualización que resulte aplicable al edificio.

¿Es obligatorio instalar contadores individuales?

Los edificios con una instalación centralizada que abastece a varios usuarios deben disponer de un sistema para medir o estimar el consumo de cada vivienda o local cuando la solución sea técnicamente viable y económicamente rentable. La obligación recae sobre el titular de la instalación, que habitualmente es la comunidad de propietarios.

La norma da prioridad al contador individual de energía. Cuando no puede colocarse un contador por la configuración de la red, puede recurrirse a repartidores de costes instalados en los radiadores. Además, los usuarios deben disponer de medios para regular su consumo, como válvulas termostáticas, válvulas de zona o termostatos.

Tipo de instalación Sistema habitual Cómo funciona
Distribución horizontal por vivienda Contador individual de energía Mide directamente la energía térmica entregada a cada vivienda.
Distribución por columnas verticales Repartidores de costes Estiman el calor emitido por cada radiador para repartir el gasto proporcionalmente.
Sistema técnicamente incompatible Certificado de exclusión La inviabilidad debe justificarse mediante la documentación exigida por la normativa.

Viabilidad económica y presupuesto estandarizado

Cuando la instalación no está excluida por su configuración o por la zona climática, la comunidad debe solicitar a una empresa instaladora habilitada conforme al RITE un presupuesto estandarizado. Este documento debe analizar el coste de los equipos, las obras complementarias, la lectura de consumos y el ahorro energético estimado.

La actuación se considera económicamente rentable cuando el periodo de retorno de la inversión es igual o inferior a cuatro años. Si el resultado es negativo, la comunidad debe conservar y, cuando proceda, presentar la declaración responsable y la documentación acreditativa ante el órgano autonómico competente.

Edificios e instalaciones que pueden quedar excluidos

Entre los supuestos técnicos contemplados se encuentran determinados sistemas monotubo con emisores conectados en serie, instalaciones por columnas que no permiten colocar repartidores, ventiloconvectores, aerotermos y sistemas que no permiten individualizar tanto el consumo como la regulación de cada usuario.

También quedan excluidas por su ubicación las instalaciones de calefacción situadas en las zonas climáticas α, A y B del Código Técnico de la Edificación. En las zonas C, D y E debe comprobarse la viabilidad concreta del edificio. Los plazos ordinarios de adaptación previstos inicialmente por el Real Decreto ya han vencido, por lo que una comunidad pendiente de regularización debería revisar su situación sin demora.

Equipo revisando un proyecto de individualización de la calefacción central de un edificio
El estudio debe valorar equipos de medida, regulación, equilibrado hidráulico y costes de lectura.

Qué mayoría necesita la comunidad para tomar decisiones

No existe una única mayoría aplicable a todas las decisiones relacionadas con la calefacción. La votación depende de si se está cumpliendo una obligación legal, gestionando un servicio existente, introduciendo una mejora o modificando el título constitutivo o los estatutos.

Decisión Criterio orientativo Precaución
Cumplir una obligación legal de individualización La comunidad no puede votar válidamente que incumplirá la norma. La junta debe aprobar la ejecución práctica, el proveedor, la financiación y el reparto.
Horarios, calendario de encendido y gestión ordinaria Normalmente, mayoría del artículo 17.7 de la LPH. Debe comprobarse si existe una regla estatutaria específica.
Obras acreditadas de mejora de eficiencia energética Puede aplicarse la mayoría simple del artículo 17.2 si se cumplen sus requisitos económicos. Es recomendable disponer de certificado, memoria técnica y presupuesto detallado.
Otros sistemas comunes destinados a mejorar la eficiencia Puede resultar aplicable la mayoría de tres quintas partes del artículo 17.3. La calificación jurídica depende del alcance real de la actuación.
Supresión completa de la calefacción central Suele encuadrarse como supresión de un servicio común de interés general y exigir tres quintas partes. Deben analizarse el título, los estatutos, los contratos y la viabilidad técnica.
Modificación del título constitutivo o de los estatutos Como regla general, unanimidad. Existen excepciones legales; el acuerdo debe redactarse con precisión.

La convocatoria debe describir con claridad todos los asuntos que se someterán a votación. No es aconsejable utilizar un punto genérico como “calefacción” para aprobar simultáneamente una derrama, un contrato de varios años, un porcentaje de reparto y la desconexión de una vivienda.

Un orden del día completo debería separar, al menos:

  • Elección del sistema de medición y regulación.
  • Aprobación del presupuesto y forma de pago.
  • Contratación de lectura, mantenimiento y liquidación.
  • Porcentaje fijo y variable del recibo.
  • Normas para averías, ausencia de lectura y manipulación.
  • Calendario, horarios y temperaturas de funcionamiento.

¿Puede un propietario desconectarse de la calefacción central?

La desconexión unilateral es una de las principales fuentes de conflictos. Aunque los radiadores estén dentro de la vivienda, las tuberías, montantes, retornos y demás elementos que sirven al conjunto del edificio pueden tener carácter común. Cortarlos, retirarlos o alterar su funcionamiento sin autorización puede afectar al equilibrado hidráulico y a los derechos de otros propietarios.

El propietario que quiera dejar de utilizar el servicio debería solicitar por escrito que el asunto se incluya en el orden del día, aportar una memoria técnica y esperar al acuerdo de la junta antes de ejecutar ninguna intervención. El informe debería explicar cómo se aislará la vivienda, si se mantiene el paso de tuberías, qué riesgos existen y cómo se repartirán los gastos posteriores.

Desconectarse no significa dejar de pagar todo

La Ley de Propiedad Horizontal indica que la no utilización de un servicio no exime de las obligaciones correspondientes. Por ello, incluso cuando la comunidad autoriza una desconexión o el propietario mantiene todos los radiadores cerrados, pueden seguir repercutiéndose los costes fijos.

Una exoneración total exigiría una base jurídica suficiente en el título constitutivo, los estatutos o un acuerdo comunitario adoptado con la mayoría adecuada. Además, conviene diferenciar expresamente entre:

  • El consumo individual registrado por los dispositivos.
  • Las pérdidas térmicas de las conducciones comunes.
  • La electricidad de bombas y equipos auxiliares.
  • El mantenimiento preventivo y las inspecciones.
  • Las reparaciones y la conservación de la instalación común.
  • La amortización de equipos o contratos de lectura todavía vigentes.

No debe confundirse desconexión con individualización. Instalar repartidores, válvulas termostáticas o un contador permite reducir el consumo propio, pero la instalación continúa siendo central y mantiene costes comunes.

Cómo se reparten los gastos de la calefacción central

Una vez instalados los sistemas de contabilización, la liquidación debe combinar un coste fijo y un coste variable. El Real Decreto 736/2020 señala que el peso del coste variable debería situarse entre el 60 % y el 75 % del coste total, teniendo en cuenta el criterio técnico del mantenedor.

25–40 %
costes fijos
60–75 %
consumo variable

Es un rango de referencia. La comunidad debe fijar el porcentaje adecuado para su instalación con apoyo técnico y reflejarlo correctamente en el acuerdo.

Qué suele incluir la parte fija

  • Mantenimiento de la caldera y de la instalación común.
  • Inspecciones, reparaciones y conservación preventiva.
  • Electricidad de bombas y equipos de circulación.
  • Pérdidas de calor en tuberías, montantes y zonas comunes.
  • Lectura, gestión de datos y emisión de liquidaciones.
  • Otros costes que no puedan asignarse a una vivienda concreta.

Cómo se calcula la parte variable

La parte variable se distribuye en función de las lecturas de los contadores o repartidores. En un sistema con repartidores, la lectura de cada aparato debe ponderarse con los parámetros del radiador y del montaje. No es correcto comparar únicamente el número que aparece en dos dispositivos de modelos o radiadores diferentes.

Antes de aprobar el primer reparto, la comunidad debería conocer la fórmula, los coeficientes utilizados, el tratamiento de los radiadores sustituidos y el procedimiento para corregir lecturas anómalas. La empresa instaladora debe entregar una memoria técnica con la identificación de los equipos y sus parámetros de ajuste.

Profesionales revisando las cuentas y el reparto de gastos de calefacción de una comunidad
Las cuentas deben diferenciar consumo, costes comunes, mantenimiento y servicio de lectura.

Qué ocurre si un propietario se niega a instalar el dispositivo

Cuando un titular obligado no instala el sistema de contabilización individual, la normativa permite aplicarle, como mínimo, la mayor ratio de consumo por metro cuadrado calculada durante la elaboración de las liquidaciones individuales. Esta regla evita que la falta de colaboración resulte más ventajosa que permitir la medición.

Lecturas, recibos y obligación de telelectura

Los sistemas instalados desde la entrada en vigor del Real Decreto 736/2020 deben disponer de lectura remota. Los equipos que ya estaban instalados deben adaptarse o sustituirse para permitir la telelectura antes del 1 de enero de 2027.

Durante el periodo de servicio, la información sobre las lecturas y la liquidación debe facilitarse gratuitamente al usuario al menos cada dos meses. Cuando existe lectura remota, la información debe proporcionarse al menos mensualmente. El usuario también debe tener acceso adecuado y gratuito a sus datos de consumo.

Información que debería mostrar la liquidación

  • Precios reales aplicados y coste total de calefacción.
  • Consumo individual o lecturas de los repartidores.
  • Separación entre gastos fijos y variables.
  • Comparación con el mismo periodo del año anterior.
  • Información sobre combustible, impuestos y tarifas.
  • Procedimientos de reclamación y atención al usuario.
  • Explicación del cálculo cuando se utilice una estimación.

Antes de contratar el servicio de lectura, la empresa debe informar si la tecnología utilizada permite cambiar de proveedor sin costes adicionales. Esta condición puede evitar que la comunidad quede vinculada durante años a equipos incompatibles con otros operadores.

Proceso recomendado para adaptar y gestionar la instalación

  1. Reunir la documentación. Título constitutivo, estatutos, contratos, facturas energéticas, libro de mantenimiento, planos y acuerdos anteriores.
  2. Identificar el tipo de distribución. Un técnico debe determinar si la red es horizontal, por columnas, monotubo o presenta alguna incompatibilidad.
  3. Solicitar el estudio y los presupuestos. Deben incluir equipos, válvulas, equilibrado hidráulico, bombas, lectura, mantenimiento, permanencia y costes de sustitución.
  4. Convocar una junta con puntos separados. Cada decisión relevante debe aparecer expresamente en el orden del día.
  5. Aprobar una fórmula de reparto comprensible. El acta debe indicar el porcentaje fijo, el variable y el criterio para distribuir cada concepto.
  6. Documentar la instalación. La comunidad debe recibir la memoria técnica, la relación de equipos, los coeficientes y las garantías.
  7. Comprobar el equilibrado. El cierre simultáneo de válvulas puede producir ruidos, sobrepresiones y desequilibrios si no se adapta el circuito.
  8. Auditar las primeras liquidaciones. Conviene contrastar lecturas, superficie, coeficientes y facturas antes de consolidar errores durante varias temporadas.

Problemas frecuentes y cómo prevenirlos

Viviendas con consumos anormalmente altos

Los áticos, bajos, viviendas de esquina y pisos con peor aislamiento pueden necesitar más energía. Antes de atribuir el problema al contador, hay que revisar envolvente, orientación, potencia de los radiadores, equilibrado, ventanas y posibles errores en los coeficientes.

Radiadores cubiertos o repartidores manipulados

Cubrir un radiador, cambiarlo sin comunicarlo o manipular el dispositivo puede alterar la lectura y el rendimiento. Las normas de la comunidad deberían exigir comunicación previa, acceso para mantenimiento y reposición del aparato cuando sea necesario.

Viviendas vacías o con todos los radiadores cerrados

Una vivienda sin consumo puede seguir beneficiándose indirectamente del calor transmitido por tuberías, forjados y viviendas colindantes. Por eso se mantiene una parte fija y no resulta correcto trasladar todo el coste exclusivamente a quienes tienen lecturas positivas.

Locales sin radiadores

La falta de radiadores no supone por sí sola una exención de todos los gastos. Deben revisarse el título constitutivo, los estatutos, la configuración de la instalación y la naturaleza de cada coste. Una exoneración genérica debe interpretarse de forma restrictiva.

Propietario y arrendatario

Frente a la comunidad, el propietario sigue siendo el obligado principal al pago de las cuotas. La repercusión del consumo o de determinados gastos al inquilino depende del contrato de arrendamiento y de la normativa aplicable a esa relación privada.

Acuerdos poco claros

Expresiones como “se aprueba individualizar” no bastan para resolver todas las consecuencias económicas. El acta debe recoger proveedor, presupuesto, duración, forma de pago, porcentajes, fecha de inicio, protocolo de incidencias y resultado de la votación por propietarios y cuotas.

Administradora dirigiendo una junta sobre la calefacción central de la comunidad
Un orden del día preciso y un acta completa reducen el riesgo de conflictos posteriores.

Preguntas frecuentes sobre calefacción central en comunidades

¿Es obligatoria la individualización de la calefacción central?

Sí, cuando el edificio está incluido en el ámbito del Real Decreto 736/2020 y la instalación resulta técnicamente viable y económicamente rentable. El contador individual es la opción prioritaria; cuando no es viable, pueden utilizarse repartidores de costes.

¿Puedo desconectarme sin permiso de la comunidad?

No es recomendable. La actuación puede afectar a tuberías, montantes, retornos o al equilibrado de una instalación común. Debe solicitarse la inclusión del asunto en la junta, aportar un informe técnico y obtener el acuerdo que corresponda antes de realizar obras.

¿Debo pagar si no enciendo ningún radiador?

Normalmente sí deberá abonarse la parte fija destinada al mantenimiento, bombeo, pérdidas de distribución y demás costes comunes. La falta de uso no produce por sí sola una exención de gastos generales.

¿Qué porcentaje debe ser fijo y cuál variable?

La normativa indica que el coste variable debería situarse entre el 60 % y el 75 % del total, considerando el criterio técnico del mantenedor. El porcentaje restante suele destinarse a costes fijos, pero la comunidad debe aprobar el reparto adecuado para su instalación.

¿Es mejor un contador individual o un repartidor de costes?

El contador individual mide directamente la energía entregada y se utiliza normalmente en redes horizontales. Los repartidores estiman el calor emitido por cada radiador y se emplean en instalaciones por columnas donde no puede colocarse un contador por vivienda.

¿Quién paga la instalación de los equipos?

Cuando se trata de una actuación comunitaria obligatoria, el coste se distribuye entre los propietarios conforme a la cuota de participación o al sistema especial de reparto que resulte válido. El acuerdo debe precisar también la financiación y los costes periódicos de lectura.

¿Qué ocurre si un vecino se niega a instalar el repartidor?

Al propietario obligado que no permita instalar el sistema puede aplicársele, como mínimo, la mayor ratio de consumo por metro cuadrado obtenida en las liquidaciones individuales del edificio, sin perjuicio de otras medidas que correspondan.

¿Qué mayoría se necesita para aprobar la actuación?

Depende del contenido del acuerdo. El cumplimiento de una obligación legal no puede convertirse en opcional mediante una votación, aunque la junta deba aprobar presupuesto y ejecución. Las mejoras energéticas, la supresión del servicio o una modificación estatutaria pueden exigir mayorías diferentes.

¿Cuándo será obligatoria la lectura remota?

Los equipos instalados desde la entrada en vigor del Real Decreto 736/2020 deben disponer de lectura remota. Los sistemas anteriores deben adaptarse o sustituirse para permitirla antes del 1 de enero de 2027.

¿Necesita ordenar la gestión de la calefacción de su comunidad?

Podemos revisar los acuerdos, presupuestos, liquidaciones y documentación de la instalación para que la comunidad tome decisiones comprensibles, ejecutables y debidamente documentadas.

Escribir a info@entrepasillos.com
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